CLUB DE GOLF | XALAPA
Proyecto Maninalco
Ubicada en el Club Campestre de Golf, esta residencia fue concebida como un homenaje a la arquitectura mexicana tradicional, reinterpretada desde una lectura contemporánea y ahúrica del espacio. Desarrollada en dos niveles sobre un terreno amplio, la vivienda se implanta con presencia, equilibrio y respeto por el entorno, estableciendo un diálogo natural con el paisaje abierto que la rodea.
La materialidad define el carácter del proyecto. Los muros con acabado de repellado tipo bolillo, las molduras, los pechos de paloma y los elementos de barro construyen una piel viva que responde a la luz a lo largo del día. Estas texturas profundamente mexicanas evocan memoria, sombra y movimiento, reforzando el arraigo a la tierra y la conexión con la tradición constructiva, mientras columnas de piedra y herrería artesanal aportan ritmo, solidez y detalle.
La cubierta de teja de barro y la cúpula sobre la escalera se convierten en el eje energético de la casa, acompañando el ascenso de la luz y el recorrido interior. Las bóvedas revestidas con tablilla de barro envuelven los espacios con calidez y protección, dando lugar a una atmósfera serena y contenida. En conjunto, la residencia se manifiesta como un hogar que honra la tradición, el paisaje y la energía del lugar: una arquitectura que no solo se habita, sino que se siente, se recuerda y se enraíza en la vida de quienes la habitan.
Ecos del habitar
Desde el primer encuentro entendí que no se trataba solo de su diseño. Me acompañó para entender lo que necesitábamos como familia, incluso aquello que no sabíamos poner en palabras. Hoy habitamos un espacio que se siente estable, tranquilo y profundamente nuestro.
¡La casa nos sostiene!
Trabajar con ella fue un proceso distinto a todo lo que conocíamos. No impuso una forma, nos ayudó a descubrirla. Cada decisión tenía sentido, intención y coherencia. El resultado es un lugar donde el cuerpo descansa y la mente se ordena.
Hay algo que cambió después de habitar el proyecto. No es solo comodidad o estética; es una sensación constante de calma. El espacio acompaña. La arquitectura adema1s de ser escenario, es una parte activa de nuestra vida, incluso interior.
¡Así se siente!
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